El suave resplandor de los primeros e incipientes rayos de sol del amanecer comenzaron a aparecer por las paredes, disipando lenta pero persistentemente los últimos vestigios de la oscuridad nocturna para dar lugar a la claridad y luminosidad brillante que inundaba la habitación entera..., aunque esta vez mi el trinar más bello, melodioso y dulce de los pájaros, ni la agradable temperatura que envolvía el ambiente pudieron lograr que me despertara por completo. La noche anterior había sido una de las mejores de nuestra vida, y después de haber asistido a la representación de la ópera Carmen (Bizet), habíamos realizado un largo y precioso paseo por París que nos llevó hasta algunos recónditos lugares especiales de la île St. Louis..., y finalmente nos dormimos bien entrada la madrugada. Suavemente me acerqué a tu cuerpo, besé suavemente tu mano..., y volví a caer en un muy profundo sueño..., cuando volví a despertar la suave música de uno de los tantos conciertos de oboe de Albinoni envolvía el ambiente..., y el aroma irresistible del café recién hecho invitaba a dejar aquellas sábanas..., un nuevo día había comenzado..., elegí aquel vestido negro con flores que tan fresca me mantenía y ya estaba por dirigirme a la cocina cuando escuché tu voz desde el jardín:
- Tesoro.., el desayuno está esperándote aquí en el jardín bajo un frondoso y refrescante árbol
Al escuchar aquella voz tan amada mis pies parecieron adquirir alas, y antes de que me diera cuenta había llegado a tu lado..,mi respuesta fue regalarte una de aquellas sonrisas de pura felicidad que tanto disfrutabas, para terminar enredada entre tus brazos, y entregándote el beso más apasionado de mi vida:
- Cariño, que preciosa sorpresa - me deshice suavemente de tu abrazo y me dirigí a aquella mesa con tantas delicias para disfrutar, y mientras nos servía una humenante taza de café - un delicioso desayuno para dos en París, y pasar días compartiendo mi vida con el hombre que amo es más de lo que jamás hubiese soñado - y mientras te entregaba la cesta de pan - conoces mis gustos perfectamente, ahora.. ¿sabes también lo que no me agrada?
- Pues eso es, creo, bastante sencillo - mientras hablabas te observaba en silencio, disfrutando al máximo cada una de tus palabras y de tus gestos - existen algunos temas que son más que obvios en tal sentido....
- Alto Corazón, te leo el pensamiento - reí con ganas y alegría - que tenga mis limitaciones en lo referente a los números y las fórmulas no quiere decir que no me gusten - noté tu sorpresa y te regalé mi mejor sonrisa antes de proseguir - me gustan, incluso me agradan, aunque, si me pondría a realizar una de aquellas ecuaciones, de seguro el resultado no sería el correcto..., aunque en mis ojos sería, por supuesto, el adecuado, pues mi lógica es un poco distinta en tal sentido - terminé de tragar un pedazo de manzana - es por ello que me acerco a aquel mundo de la mano de la teoría, con la cual me entiendo a las mil maravillas - Me levanté, y te besé suavemente antes de proseguir - me refiero a lo que no me agrada..., artísticamente....., y como eres un observador muy minucioso no tendrás problemas en averiguarlo
- Vaya desafío interesante Cariño, como veo tendré que estar muy atento en los próximos días, no será sencillo..., pero seguramente tampoco imposible - tomaste el primer sorbo de tu segunda taza de café - Ahora dime, ¿que te gustaría hacer durante el día de hoy?
Sonreí ampliamente al contestar - me encantaría pasear por la tarde/noche por el barrio latino Corazón, aun no hemos pasado por allí, y sinceramente me parece un rinconcito muy especial de París para recorrer contigo.
Aquella mañana decidimos quedarnos en casa. Por un lado deseábamos tomarnos un poco de descanso después de los últimos días tan llenos de emociones intensas , en donde habíamos recorrido tantos lugares bellos y especiales, por el otro, necesitaba ordenar mis ideas y comenzar a escribir aquella nuestra historia que se había intensificado desde aquel encuentro en Montmartre.., y con la preciosa y tranquila música de Albinoni, rodeada de paz y de una vista preciosa e inigualable comencé lentamente a a escribir. Tan compenetrada estaba redactando aquella historia, para mi tan fascinante, que ni me di cuenta de que ya estábamos cerca de la hora del almuerzo, si mi estómago no me hubiera avisado, aunque traté de ignorarlo.., hasta que, una vez más acudiste a mi ayuda.., suavemente cerraste aquel cuaderno, y tomando mi mano:
- Cariño.. ¿que te parece si pensamos en almorzar?..., ya casi es hora.....
Sorprendida por completo miré el reloj - ¡Que desastre! no me di cuenta de la hora mi amor, estaba tan compenetrada en lo que estaba haciendo, mil disculpas......
Ambos nos dirigimos a la cocina y, después de estudiar brevemente las posibilidades con las que contábamos para realizar un exquisito, delicioso y sencillo almuerzo nos decidimos finalmente a realizar una chique lorraine con una ensalada fresca como guarnición..., y como postre unas bochas de helado. Demás está decir que el almuerzo fue más que un éxito, aquellas delicias, tan sencillas nos parecían el manjar más delicioso que existía sobre la tierra.
La ciudad de París está dividida en 20 distritos o arrondissements, los cuales están distribuidos en forma de espiral y en sentido de las agujas del reloj, a partir de la Île de la Cité (lugar donde se encuentra Notre Dame), lugar de fundación de París.
El 5º distrito corresponde al Barrio Latino . Se trata de un barrio típico de París, situado en la margen izquierda del río Sena y muy cercano a zonas muy conocidas por los turistas como puede ser Notre Dame o los Museos del Louvre y d'Orsay.
Llegamos a aquel lugar, uno de los más emblemáticos de la ciudad luz. El Quartier Latin (como se lo llama en francés) ya fue sinónimo desde la Edad Media de los movimientos estudiantiles que continuaron durante los siglos XIX y XX. Llegamos a la famosa place de la Sorbonne, y allí hicimos un pequeño alto en el camino. Sentados sobre el borde de aquella fuente intercambiamos algunas impresiones:
- ¡Que belleza! - exclamé observando aquel lugar - aquí también se ha escrito algo de historia, especialmente durante el Mayo Francés del 68.....
- Tienes razón, aunque su importancia en tal sentido ya viene desde mucho antes, concretamente desde la Edad Media. Ya desde aquel instante este lugar fue hogar de los estudiantes de la Sorbona, quienes hablaban el latín.....
- De allí su nombre verdad? pregunté sonriendo - Quartier Latin..., Barrio latino......
Decidimos explorar un poco más minuciosamente aquel lugar tan magnífico como lo es esta zona parisina en donde nos encontramos, además de la Sorbonne, con el Panteón de París y el Palais du Luxenbourg, sede del Senado francés, y aunque siempre disfrutamos de los grandes monumentos, esta vez decidimos realizar un paseo por aquella zona medieval de París, para ello comenzamos por la Place de Saint Michel, considerada como el comienzo de aquel barrio, dirigiéndonos, acto seguido hacia la ribera del Sena, llegando hasta el Pont des Arts.... para disfrutar de una vista magnífica del Museo del Louvre, hasta encontrarnos con el Pont Neuf , desde donde disfrutamos de una magnífica y especial vista de la Iglesia de St. Germain l'Auxerrois y de los almacenes de la Sammaritaine.....
Finalmente llegamos al Pont Saint Michel, que nos llevó directamente a uno de nuestros lugares preferidos de París como lo es la Sainte Chapelle. Nos miramos en silencio y decidimos entrar para admirar, por centésima vez, aquel juego de luz que se refleja en sus tan especiales vitrales, inundando su interior de un color y una belleza sin igual, terminando nuestro recorrido muy somero enfrente de la monumental Notre Dame espectacularmente iluminada. Mano en mano regresamos a casa, con la promesa de regresar en otra ocasión, disfrutando de los últimos instantes del día, y observando como la noche iba otorgándole aquel toque especial y único..., y la noche se hizo una vez más eterna para dos almas y dos corazones eternamente enamorados.......
- Tesoro.., el desayuno está esperándote aquí en el jardín bajo un frondoso y refrescante árbol
Al escuchar aquella voz tan amada mis pies parecieron adquirir alas, y antes de que me diera cuenta había llegado a tu lado..,mi respuesta fue regalarte una de aquellas sonrisas de pura felicidad que tanto disfrutabas, para terminar enredada entre tus brazos, y entregándote el beso más apasionado de mi vida:
- Cariño, que preciosa sorpresa - me deshice suavemente de tu abrazo y me dirigí a aquella mesa con tantas delicias para disfrutar, y mientras nos servía una humenante taza de café - un delicioso desayuno para dos en París, y pasar días compartiendo mi vida con el hombre que amo es más de lo que jamás hubiese soñado - y mientras te entregaba la cesta de pan - conoces mis gustos perfectamente, ahora.. ¿sabes también lo que no me agrada?
- Pues eso es, creo, bastante sencillo - mientras hablabas te observaba en silencio, disfrutando al máximo cada una de tus palabras y de tus gestos - existen algunos temas que son más que obvios en tal sentido....
- Alto Corazón, te leo el pensamiento - reí con ganas y alegría - que tenga mis limitaciones en lo referente a los números y las fórmulas no quiere decir que no me gusten - noté tu sorpresa y te regalé mi mejor sonrisa antes de proseguir - me gustan, incluso me agradan, aunque, si me pondría a realizar una de aquellas ecuaciones, de seguro el resultado no sería el correcto..., aunque en mis ojos sería, por supuesto, el adecuado, pues mi lógica es un poco distinta en tal sentido - terminé de tragar un pedazo de manzana - es por ello que me acerco a aquel mundo de la mano de la teoría, con la cual me entiendo a las mil maravillas - Me levanté, y te besé suavemente antes de proseguir - me refiero a lo que no me agrada..., artísticamente....., y como eres un observador muy minucioso no tendrás problemas en averiguarlo
- Vaya desafío interesante Cariño, como veo tendré que estar muy atento en los próximos días, no será sencillo..., pero seguramente tampoco imposible - tomaste el primer sorbo de tu segunda taza de café - Ahora dime, ¿que te gustaría hacer durante el día de hoy?
Sonreí ampliamente al contestar - me encantaría pasear por la tarde/noche por el barrio latino Corazón, aun no hemos pasado por allí, y sinceramente me parece un rinconcito muy especial de París para recorrer contigo.
Aquella mañana decidimos quedarnos en casa. Por un lado deseábamos tomarnos un poco de descanso después de los últimos días tan llenos de emociones intensas , en donde habíamos recorrido tantos lugares bellos y especiales, por el otro, necesitaba ordenar mis ideas y comenzar a escribir aquella nuestra historia que se había intensificado desde aquel encuentro en Montmartre.., y con la preciosa y tranquila música de Albinoni, rodeada de paz y de una vista preciosa e inigualable comencé lentamente a a escribir. Tan compenetrada estaba redactando aquella historia, para mi tan fascinante, que ni me di cuenta de que ya estábamos cerca de la hora del almuerzo, si mi estómago no me hubiera avisado, aunque traté de ignorarlo.., hasta que, una vez más acudiste a mi ayuda.., suavemente cerraste aquel cuaderno, y tomando mi mano:
- Cariño.. ¿que te parece si pensamos en almorzar?..., ya casi es hora.....
Sorprendida por completo miré el reloj - ¡Que desastre! no me di cuenta de la hora mi amor, estaba tan compenetrada en lo que estaba haciendo, mil disculpas......
Ambos nos dirigimos a la cocina y, después de estudiar brevemente las posibilidades con las que contábamos para realizar un exquisito, delicioso y sencillo almuerzo nos decidimos finalmente a realizar una chique lorraine con una ensalada fresca como guarnición..., y como postre unas bochas de helado. Demás está decir que el almuerzo fue más que un éxito, aquellas delicias, tan sencillas nos parecían el manjar más delicioso que existía sobre la tierra.
La ciudad de París está dividida en 20 distritos o arrondissements, los cuales están distribuidos en forma de espiral y en sentido de las agujas del reloj, a partir de la Île de la Cité (lugar donde se encuentra Notre Dame), lugar de fundación de París.
El 5º distrito corresponde al Barrio Latino . Se trata de un barrio típico de París, situado en la margen izquierda del río Sena y muy cercano a zonas muy conocidas por los turistas como puede ser Notre Dame o los Museos del Louvre y d'Orsay.
Llegamos a aquel lugar, uno de los más emblemáticos de la ciudad luz. El Quartier Latin (como se lo llama en francés) ya fue sinónimo desde la Edad Media de los movimientos estudiantiles que continuaron durante los siglos XIX y XX. Llegamos a la famosa place de la Sorbonne, y allí hicimos un pequeño alto en el camino. Sentados sobre el borde de aquella fuente intercambiamos algunas impresiones:
- ¡Que belleza! - exclamé observando aquel lugar - aquí también se ha escrito algo de historia, especialmente durante el Mayo Francés del 68.....
- Tienes razón, aunque su importancia en tal sentido ya viene desde mucho antes, concretamente desde la Edad Media. Ya desde aquel instante este lugar fue hogar de los estudiantes de la Sorbona, quienes hablaban el latín.....
- De allí su nombre verdad? pregunté sonriendo - Quartier Latin..., Barrio latino......
Decidimos explorar un poco más minuciosamente aquel lugar tan magnífico como lo es esta zona parisina en donde nos encontramos, además de la Sorbonne, con el Panteón de París y el Palais du Luxenbourg, sede del Senado francés, y aunque siempre disfrutamos de los grandes monumentos, esta vez decidimos realizar un paseo por aquella zona medieval de París, para ello comenzamos por la Place de Saint Michel, considerada como el comienzo de aquel barrio, dirigiéndonos, acto seguido hacia la ribera del Sena, llegando hasta el Pont des Arts.... para disfrutar de una vista magnífica del Museo del Louvre, hasta encontrarnos con el Pont Neuf , desde donde disfrutamos de una magnífica y especial vista de la Iglesia de St. Germain l'Auxerrois y de los almacenes de la Sammaritaine.....
Finalmente llegamos al Pont Saint Michel, que nos llevó directamente a uno de nuestros lugares preferidos de París como lo es la Sainte Chapelle. Nos miramos en silencio y decidimos entrar para admirar, por centésima vez, aquel juego de luz que se refleja en sus tan especiales vitrales, inundando su interior de un color y una belleza sin igual, terminando nuestro recorrido muy somero enfrente de la monumental Notre Dame espectacularmente iluminada. Mano en mano regresamos a casa, con la promesa de regresar en otra ocasión, disfrutando de los últimos instantes del día, y observando como la noche iba otorgándole aquel toque especial y único..., y la noche se hizo una vez más eterna para dos almas y dos corazones eternamente enamorados.......




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