Amanecía.., en el horizonte se divisaba aquella tenue línea (o raya) de tan característico color levemente dorado, que anunciaba el inminente final de otra noche, calma y tranquilidad por doquier, solo se divisaban algunas nubes que comenzaban a colorearse suavemente al llegarles los primeros e incipientes rayos sol que bañaban el paisaje en su mágica luz dorada. En la lejanía se escuchaban los trinos de los primeros pájaros..., el mar, que hasta hacía un instante, aun estaba sumido en el sueño más profundo, comenzaba a agitarse levemente y pequeñas olas lo salpicaban y lo decoraban, realzando aun más su belleza. La hermosura y el encanto de aquellos amaneceres siempre lograba maravillarme nuevamente.
Habíamos regresado a aquella nuestra isla paradisíaca una vez más, y tuvimos la suerte de encontrar la misma habitación que la primera vez...aquella habitación de ensueño ahora lucía más preciosa y mágica que antes, su terraza cubierta naturalmente por las hojas de grandes palmeras que daba directamente al mar, ahora estaba adornada por bellas flores , llenando aquel espacio de un perfume irresistible.
Luego de un copioso desayuno me dirigí a aquella playa para realizar mi caminata matutina habitual por aquel paraíso de blancas arenas y aguas color esmeralda...mis pies descalzos se mojaban constantemente con el agua, mientras seguía avanzando, disfrutando de aquella paz y tranquilidad que envolvía aquel lugar. Finalmente, después de un largo recorrido decidí descansar un instante, aquel peñasco que se encontraba bordeando el mar era perfecto para la ocasión, apoyando mi rostro sobre mis rodillas observé aquel cielo diáfano..,después de una breve pausa decidí regresar por un camino alternativo, cubierto por altas y frondosas palmeras que protegían al caminante del calor del sol, allí a pasos de donde me encontraba se alzaban las primeras palmeras majestuosamente hacia el cielo, pájaros volando entre rama y rama, la suave brisa que hamacaba aquellas enormes hojas de manera elegante hasta casi tocar el suelo..., aquel camino de blancas arenas....y como música de fondo, el suave rugir del mar, hacía de aquel paseo una experiencia inolvidable. De repente divisé un brillo, un fulgor dorado ente la arena.., sí...a metros de donde me encontraba un suave resplandor parecía iluminar aquel camino, percibí de inmediato un aire de misterio y de intriga..., casi volando llegué hasta aquel lugar y me incliné.., allí encontré un cofre entreabierto.., algunas monedas de oro antiguo en el piso...y un pergamino con un sello original de antaño....Al abrirlo pude leer lo siguiente: El que encuentre el cofre intacto (con las monedas de oro y el pergamino) le será concedido un deseo....un saludo de Simbad el Navegante.., auntomáticamente mi mano se cerró fuertemente sobre una de aquellas monedas de oro..., y aquel paisaje de ensueño, aquel camino de palmeras, aquella playa de blancas arenas y el rugir del mar comenzaron a alejarse y a desparecer suave, dulce y persistentemente, y al despertar me percaté de que había sido un bello sueño, pues me encontraba en París.., entre tus brazos.
Creyendo que aun estabas dormido, y para no despertarte, traté de acomodar mi cuerpo con el mayor cuidado y suavidad posibles, cuando escuché tu voz:
- Cariño que alegría verte por fin despierta......
Con una sonrisa de complicidad y felicidad respondí:
- Cariño, buenos días - te abracé efusivamente - ¡que mañana más preciosa!
- Estuve observándote por un buen tiempo mientras dormías - acariciaste suavemente mi rostro antes de proseguir - te veías preciosa, dime... ¿sabes que aun en sueños te vi sonreir?
Te devolví la sonrisa, al contestar: - Eso fue por mi sueño cariño.....
- ¿Tu sueño?.., ¿es que acaso lo recuerdas?.., como sabrás no suele ser lo usual....
- Cierto mi amor - me incorporé y me senté al borde de la cama - aunque suelen existir ciertas excepciones a la regla - y notando tu creciente interés comencé a contar, lo más detalladamente posible aquel sueño tan hermoso, finalmente, al concluir, comentaste:
- Cariño, que sueño más especial, aunque - tu rostro adquirió aquel aire de picardía que tan bien conocía - estar sola en una playa tan paradisíaca es, sinceramente, un pecado. que pena..., - te interrumpí con un beso antes de proseguir - que pena que no conozcamos la continuación corazón...
El teléfono interrumpió nuestra conversación, al atender escuché la alegre voz de Ana:
- ¡Que suerte que ya están despiertos!
- Estamos por desayunar Ana, - y después de haber consultado contigo - ¿por que no nos acompañas Ana? Una taza de café extra no le viene mal a nadie, y si a ello le agregas una charla entre amigos....
- Gracias, me encantaría, hoy tengo mi agenda llena, aunque - hizo una pausa y luego prosiguió - tengo un momento libre a eso de las 10 de la mañana, ¿Tienes tiempo?, no quisiera arruinarles el día
- Tonterías Ana - la tranquilicé - ¿adonde se ha visto semejante cosa? Tu sabes que siempre nos tomaremos tiempo para escuchar y estar con los amigos. ¿donde deseas que nos encontremos?
- Había pensado en el Café de Flore....- no la dejé proseguir - allí estaré Ana, tan puntual como siempre.
Como es mi costumbre, llegué unos minutos antes de las diez de la mañana, ya estaba por sentarme a una de las mesas que daba a la calle, cuando escuché la alegre voz Ana:
- Puntual como siempre Mónica - nos sentamos en una de las mesas que daba hacia la calle, entre sorbo y sorbo de aquel exquisito café crème pregunté:
- Dime Ana ¿como van tus cosas?
- Muy bien, aunque, como te darás cuenta estoy llena de trabajo continuamente
- Pues eso es fabuloso - la observé detenidamente - aunque también debes de tomarte de vez en cuando un tiempo para ti misma, tu sabes..., correr de un lado hacia el otro sin tregua suele ser bastante nocivo para la salud.....
- ¡Moni! - me interrumpió - aun soy joven, y los jóvenes solemos tener una salud de hierro....- Ana - la interumpí - la edad no es excusa para ello - aunque notando que no iba a conseguir absolutamente nada con mis consejos cambié el enfoque de la conversación - ¿De que deseabas hablar conmigo Ana?
Sonrió - como sabrás se está acercando una fecha muy especial, y deseaba saber si necesitas ayuda....
Por un instante no comprendí a lo que se refería, solo después de haber ordenado mi mente me di cuenta de que tenía razón: se estaba acercando la fecha de tu cumpleaños.., y, a pesar de ser previsora en el tema, aun me faltaba encontrar aquel regalo que debía ser muy especial
- Pues un poco de ayuda no me vendría nada mal - sonreí - especialmente en el tema del regalo que debería ser algo sumamente especial y fuera de lo común...
- Creo que, una vez más te puedo ayudar - Ana sonrió - no se si te diste cuenta, en el jardín, al fondo hay una pequeña cabaña un poco abandonada que podríamos convertir en..., un pequeño museo privado y especial
La había escuchado con suma atención - ¿Convertir una cabaña en un museo privado y especial? - pregunté extrañada - no te comprendo totalmente Ana, ¿a que refieres exactamente?
Sonrió, sus ojos chispearon de entusiasmo - Resulta que tengo algunos cuadros de Manet, Delacroix y Velázquez que deseo regalarte..., para que puedas adornar aquellas paredes y darles un poco de vida..,sería un precioso regalo muy especial de cumpleaños, y si a ello le sumamos cortinados que hagan juego y algunas sillas y un precioso escritorio se convertiría en un estudio privado..., y en un museo al mismo tiempo
Mis ojos se llenaron de lágrimas al comprender que uno de mis sueños se estaba haciendo realidad. Desde un tiempo había estado jugando con aquella idea alocada de regalarte un museo, un deseo, que, obviamente estaba fuera del alcance de mi mano por completo, y sin embargo la vida me estaba dando la oportunidad de mi vida. Hondamente conmovida respondí:
- Mil gracias Ana, como sabrás adora las pinturas de Manet, Delacroix y Velázquez - me interrumpió sonriendo - es cierto, especialmente el Desayuno en la hierba de Manet, entre muchos otros tesoros....
Sonreí - pues ese es uno de sus cuadros preferidos - miré el reloj - Ana, mil gracias, nos mantenemos en contacto para combinar horarios, pues debemos embellecer aquella cabaña tan especial con tiempo cariño y dedicación
- Encantada de ayudarte Mónica - sonrió - te llamaré en los próximos días y combinamos horarios.
A mi regreso me saludaste con un beso más que apasionado:
- Cariño, han pasado horas - apoyé mi cabeza en tu hombro y disfruté de aquella sensación de felicidad y de seguridad que había encontrado a tu lado. Luego respondí:
- Discúlpame corazón - te regalé mi mejor sonrisa - teníamos cosas muy importantes para hablar y ponernos de acuerdo, aunque me temo que no te podré contar, tu ves - te besé suavemente - se trata de un sorpresa cariño
Después de una cena simple, exquisita y refrescante, y de una velada encantadora e inolvidable, nos dirigimos, entre besos y abrazos a nuestra habitación, para vivir y experimentar el mejor de los momentos: , de los deseos y de las necesidades, de los besos, caricias y abrazos que constituye el eterno y especial lenguaje de los sentimientos y del amor.




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