Una brisa fresca entraba por los grandes ventanales siempre abiertos de aquella habitación de ensueño, hasta llegar a mi rostro, mi cuello y mis hombros, logrando, finalmente, despertarme suavemente de aquel sueño no tan profundo. Abrí mis ojos lentamente, incorporándome lo más silenciosamente posible, para dirigirme a la ventana y levantar mi mirada, a fin de dirigirla hacia el firmamento, mientras la brisa seguía jugando traviesamente con mi cabello.
Sentada al lado de la ventana de aquella habitación, mis pensamientos volvían una y otra vez a aquella noche de ensueño que habíamos pasado juntos apenas algunas horas atrás, deleitándome en silencio con cada detalle de aquella velada inolvidable, mágica, apasionada y sensual. Una sonrisa se dibujó en mis labios al evocar aquellos instantes de felicidad plena, de pasión desbordante y de ternura infinita...., realmente habíamos logrado sentirnos totalmente unidos y fundidos en aquel instante de máximo placer y sensualidad , encontrando el uno en el otro aquel paraíso que todos buscamos y anhelamos.
El reflejo tenue y suave de la luz entró por la ventana, curiosa y traviesa como era se paseó sin pudor y libremente por toda la habitación, deteniéndose apenas algunos segundos en sus paredes, para seguir explorando otros rincones de aquel lugar mágico y especial. A pesar del hermoso día, del sol radiante y del lugar paradisìaco en el que nos encontrábamos, decidí quedarme un rato más en la cama..., las sábanas se sentían tan acogedoras y tan cálidas, el ambiente estaba sumamente tranquilo..., con una sonrisa me acerqué un poco más a tu cuerpo, y en pocos segundos me había quedado profundamente dormida..., hasta que unos besos tiernos, dulces, suaves, apasionados y muy insistentes comenzaron a desertar mis sentidos lentamente pero con determinación, y aun entre sueños escuché tu voz, que, entre beso y beso me decía:
- Mi amor, dormilona preciosa..., a levantarse!!!, el Sol ya brilla con fuerza en el firmamento, el desayuno nos está esperando..., el único Sol que aun no se ha despertado eres tu - tu mirada se paseaba con mucho detalle por todo mi cuerpo, y pícaramente añadiste: - avísame si necesitas ayuda para levantarte - sin dejarte proseguir, te abracé, te besé más que apasionadamente, para luego asegurar:
- Tesoro..., esta es una de las mejores maneras de despertarme que he tenido en toda mi vida....
El día prometía ser bastante caluroso por lo que elegí un vestido que, aunque negro con flores pequeñas de todos colores, era lo suficientemente liviano para soportar altas temperaturas, acentuando aun más mi figura, y unas sandalias del mismo color, un bolso color crema...., y unas pocas y discretas gotas de un perfume veraniego sobre mi piel. Al llegar junto a tí me senté en una de aquellas sillas.., y mientras saboreaba aquel exquisito café te observé disimuladamente y en silencio, silencio que al fin quebraste:
- El vestido te queda precioso, dime...., ¿no aseguras siempre que no hay manera de que lleves un vestido negro?
- Es cierto, y en general no suelo utilizar el negro (especialmente a lo referente a vestidos), y si lo hago siempre trato de agregarle un toque de color, como por ejemplo, el blanco (aunque bien se sabe que ni el blanco ni el negro pueden considerarse como verdaderos colores..., el blanco es el resultado de la superposición de todos los colores, mientras que el negro es la ausencia total del color), o bien, como en este caso, acompañados de los llamados color pastel - hice una pequeñísima pausa para luego preguntar:
- ¿Que planes tenemos para hoy Tesoro?
- En realidad ninguno por el instante, siempre lo decidimos a último momento
- Perfecto - contesté - ¿qué te parece si simplemente nos dejamos llevar hacia más lo necesitamos?...., a veces, suelen ser los mejores paseos....
Tu respuesta no se hizo esperar demasiado: - Me parece una muy buena idea, hace varios días que no nos dábamos el gusto de pasear por París....
Nuestros pasos nos llevaron de regreso a Montmartre..., aquel lugar había adquirido para nosotros un encanto especial, no solo por aquel aire bohemio que seguía impregnando sus calles y sus plazas, sino también y, en especial, porque allí había comenzado "oficialmente" nuestra historia.., transformándose en nuestro rincón mágico, muy caro a nuestros sentimientos. Quizás, si no hubiese sido por aquella necesidad de volver a dibujar, nuestros pasos nunca se hubieran cruzado..., por lo menos no en París.....
Nos dejamos guiar con total naturalidad hasta el importante y bello edificio neoclásico de la Ópera Garnier (también conocido como Palais Garnier), luego de admirarla terminamos instalándonos cómodamente en aquel Café de la Paix, considerado el café más famoso de París, visitado por grandes artistas como Emile Zola o Guy de Maupassant, entre muchos otros, un lugar en donde, en cierta manera se ha escrito historia..., historia musical y literaria.
- ¿Deseas seguir descubriendo París? - tu pregunta interrumpió aquel silencio momentáneo, y mis ideas volvieron, de esa manera, a la realidad.
- Por supuesto cariño - te sonreí - descubrir contigo París es una verdadera aventura que disfruto intensamente.
Seguimos nuestro camino..., pasamos por el Museo del Louvre, deteniéndonos solo breves instantes para luego proseguir y pasar por uno de aquellos puentes que intercomunican ambas orillas del Sena, tomando el camino que nos conducía hacia el Museo d'Orsay, hasta llegar al Café de la Flore..., mi mirada asombrada se cruzó con la tuya.....
- No Tesoro, no es este el lugar que te deseo mostrar, aunque el destino final está muy cerca - mientras hablabas habíamos llegado a una puerta - es aquí - sonreiste - creo que este lugar te conquistará
Alcé mi mirada y leí Librairie La Hune,.., un nombre que jamás había escuchado (ni leído). Al entrar nos vimos, naturalmente, rodeados de libros...., ¡de libros artísticos!...,¡Que rincón más encantandor!....Mi mirada se tropezaba a cada instante con sorpresas, y mis brazos se llenaban de libros, sonriendo me dirigí a una de las mesas y me zambullí por completo en aquellos libros, leyendo, admirando y observando con total pasión cada página, me volví hacia ti:
- Cariño es un lugar encantador - mis ojos chispeaban de entusiasmo al proseguir - entrar en el mundo de los libros conmigo siempre es bastante "peligroso" pues no me doy cuenta del paso del tiempo ni de nada de lo que sucede a mi alrededor - .., mi sorpresa aumentó aun más al encontrarme con un libro que conocía bien desde mi adolescencia: un libro enorme, pesado y muy detallado sobre los trabajos de pintura, escultura y arquitectura de Miguel Ángel.
Finalmente, y ya muy entrada la tarde/noche (estaban por cerrar el local en minutos) regresamos con nuestros tesoros culturales bajo el brazo.., y luego de una cena liviana pero nutritiva nos volvimos a dejar llevar por nuestros deseos, necesidades, sensaciones y sentimientos hasta muy entrada la madrugada, llegando, una vez más hasta las puertas del mismísimo paraíso.......Ignorábamos por completo los próximos sucesos a vivir..., pero eso será parte de próximas entregas.....
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Sentada al lado de la ventana de aquella habitación, mis pensamientos volvían una y otra vez a aquella noche de ensueño que habíamos pasado juntos apenas algunas horas atrás, deleitándome en silencio con cada detalle de aquella velada inolvidable, mágica, apasionada y sensual. Una sonrisa se dibujó en mis labios al evocar aquellos instantes de felicidad plena, de pasión desbordante y de ternura infinita...., realmente habíamos logrado sentirnos totalmente unidos y fundidos en aquel instante de máximo placer y sensualidad , encontrando el uno en el otro aquel paraíso que todos buscamos y anhelamos.
El reflejo tenue y suave de la luz entró por la ventana, curiosa y traviesa como era se paseó sin pudor y libremente por toda la habitación, deteniéndose apenas algunos segundos en sus paredes, para seguir explorando otros rincones de aquel lugar mágico y especial. A pesar del hermoso día, del sol radiante y del lugar paradisìaco en el que nos encontrábamos, decidí quedarme un rato más en la cama..., las sábanas se sentían tan acogedoras y tan cálidas, el ambiente estaba sumamente tranquilo..., con una sonrisa me acerqué un poco más a tu cuerpo, y en pocos segundos me había quedado profundamente dormida..., hasta que unos besos tiernos, dulces, suaves, apasionados y muy insistentes comenzaron a desertar mis sentidos lentamente pero con determinación, y aun entre sueños escuché tu voz, que, entre beso y beso me decía:
- Mi amor, dormilona preciosa..., a levantarse!!!, el Sol ya brilla con fuerza en el firmamento, el desayuno nos está esperando..., el único Sol que aun no se ha despertado eres tu - tu mirada se paseaba con mucho detalle por todo mi cuerpo, y pícaramente añadiste: - avísame si necesitas ayuda para levantarte - sin dejarte proseguir, te abracé, te besé más que apasionadamente, para luego asegurar:
- Tesoro..., esta es una de las mejores maneras de despertarme que he tenido en toda mi vida....
El día prometía ser bastante caluroso por lo que elegí un vestido que, aunque negro con flores pequeñas de todos colores, era lo suficientemente liviano para soportar altas temperaturas, acentuando aun más mi figura, y unas sandalias del mismo color, un bolso color crema...., y unas pocas y discretas gotas de un perfume veraniego sobre mi piel. Al llegar junto a tí me senté en una de aquellas sillas.., y mientras saboreaba aquel exquisito café te observé disimuladamente y en silencio, silencio que al fin quebraste:
- El vestido te queda precioso, dime...., ¿no aseguras siempre que no hay manera de que lleves un vestido negro?
- Es cierto, y en general no suelo utilizar el negro (especialmente a lo referente a vestidos), y si lo hago siempre trato de agregarle un toque de color, como por ejemplo, el blanco (aunque bien se sabe que ni el blanco ni el negro pueden considerarse como verdaderos colores..., el blanco es el resultado de la superposición de todos los colores, mientras que el negro es la ausencia total del color), o bien, como en este caso, acompañados de los llamados color pastel - hice una pequeñísima pausa para luego preguntar:
- ¿Que planes tenemos para hoy Tesoro?
- En realidad ninguno por el instante, siempre lo decidimos a último momento
- Perfecto - contesté - ¿qué te parece si simplemente nos dejamos llevar hacia más lo necesitamos?...., a veces, suelen ser los mejores paseos....
Tu respuesta no se hizo esperar demasiado: - Me parece una muy buena idea, hace varios días que no nos dábamos el gusto de pasear por París....
Nuestros pasos nos llevaron de regreso a Montmartre..., aquel lugar había adquirido para nosotros un encanto especial, no solo por aquel aire bohemio que seguía impregnando sus calles y sus plazas, sino también y, en especial, porque allí había comenzado "oficialmente" nuestra historia.., transformándose en nuestro rincón mágico, muy caro a nuestros sentimientos. Quizás, si no hubiese sido por aquella necesidad de volver a dibujar, nuestros pasos nunca se hubieran cruzado..., por lo menos no en París.....
Nos dejamos guiar con total naturalidad hasta el importante y bello edificio neoclásico de la Ópera Garnier (también conocido como Palais Garnier), luego de admirarla terminamos instalándonos cómodamente en aquel Café de la Paix, considerado el café más famoso de París, visitado por grandes artistas como Emile Zola o Guy de Maupassant, entre muchos otros, un lugar en donde, en cierta manera se ha escrito historia..., historia musical y literaria.
- ¿Deseas seguir descubriendo París? - tu pregunta interrumpió aquel silencio momentáneo, y mis ideas volvieron, de esa manera, a la realidad.
- Por supuesto cariño - te sonreí - descubrir contigo París es una verdadera aventura que disfruto intensamente.
Seguimos nuestro camino..., pasamos por el Museo del Louvre, deteniéndonos solo breves instantes para luego proseguir y pasar por uno de aquellos puentes que intercomunican ambas orillas del Sena, tomando el camino que nos conducía hacia el Museo d'Orsay, hasta llegar al Café de la Flore..., mi mirada asombrada se cruzó con la tuya.....
- No Tesoro, no es este el lugar que te deseo mostrar, aunque el destino final está muy cerca - mientras hablabas habíamos llegado a una puerta - es aquí - sonreiste - creo que este lugar te conquistará
Alcé mi mirada y leí Librairie La Hune,.., un nombre que jamás había escuchado (ni leído). Al entrar nos vimos, naturalmente, rodeados de libros...., ¡de libros artísticos!...,¡Que rincón más encantandor!....Mi mirada se tropezaba a cada instante con sorpresas, y mis brazos se llenaban de libros, sonriendo me dirigí a una de las mesas y me zambullí por completo en aquellos libros, leyendo, admirando y observando con total pasión cada página, me volví hacia ti:
- Cariño es un lugar encantador - mis ojos chispeaban de entusiasmo al proseguir - entrar en el mundo de los libros conmigo siempre es bastante "peligroso" pues no me doy cuenta del paso del tiempo ni de nada de lo que sucede a mi alrededor - .., mi sorpresa aumentó aun más al encontrarme con un libro que conocía bien desde mi adolescencia: un libro enorme, pesado y muy detallado sobre los trabajos de pintura, escultura y arquitectura de Miguel Ángel.
Finalmente, y ya muy entrada la tarde/noche (estaban por cerrar el local en minutos) regresamos con nuestros tesoros culturales bajo el brazo.., y luego de una cena liviana pero nutritiva nos volvimos a dejar llevar por nuestros deseos, necesidades, sensaciones y sentimientos hasta muy entrada la madrugada, llegando, una vez más hasta las puertas del mismísimo paraíso.......Ignorábamos por completo los próximos sucesos a vivir..., pero eso será parte de próximas entregas.....
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